Todas las tradiciones tienen su inicio en algún lugar o tiempo y la nuestra inicio en 1951, en la gran ciudad que ha sido nombrada la Heroica Puebla.
Ahí, en está tierra conocida por su historia culinaria, la arquitectura colonial y las cerámicas nace el original Titán. Un refresco lleno de tradiciones que, desde sus inicios, conquisto el paladar de los poblanos convirtiéndose en el tradicional refresco de cada casa y mesa de la región.
Con los años y gracias a su variedad de sabores: tamarindo, uva, tutifruti, limón, piña, manzana y mandarina fue convirtiéndose poco a poco en parte importante de las memorias y de los recuerdos de muchas generaciones.
Hasta que en el año de 2002 Embotelladora Aga lo adquiere y se convierte en el refresco que conocemos hoy, el que no puede faltar en la mesa, cuando estamos con la familia, con los amigos, en el restaurante, en el partido. Es el que nos ha visto crecer, el que sabe que nos gusta y que no, el que nos conoce, por que más que un refresco ya es parte de la familia, es poblano y es mexicano, es el de tradición.